La provincia más occidental de Cuba, y la tercera más grande de la isla, es un regalo para los sentidos, por su paisaje extraordinario en el que se entremezclan verdes llanuras con peculiares elevaciones de tamaño medio, conocidas como “mogotes”, una exuberante vegetación y valles, cuevas y ríos de innegable belleza.
Es la tierra de las grandes vegas de tabaco, en las que se cultivan las hojas de tabaco que sirven para elaborar el Habano, el que para muchos constituye el mejor tabaco del mundo.
Escenario especial para los amantes de la naturaleza, cuenta con cuevas, cavernas, valles y rutas ideales para el ciclismo de montaña y el senderismo. Alberga el Valle de Viñales, en la Sierra de los Órganos, poseedor de los mayores sistemas cavernarios de las Antillas, y declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO; también la Sierra del Rosario, Reserva Mundial de la Biosfera por sus numerosas especies autóctonas y con localidades como Las Terrazas y Soroa.
Por si esto fuera poco, Pinar del Río posee playas de aguas transparentes, como María la Gorda, ideales para los deportes acuáticos.